Por fin nos han llegado los primeros PST de Coronado. Un cacharrito casi ridículo en su tamaño, pero de impresionantes prestaciones. De hecho, y a pesar de que nos movemos alrededor del mínimo solar, siempre, siempre que he sacado el telescopio al Sol, y lo hago casi a diario, hay protuberancias y montones de detalles en el disco.