ECLIPSE DE MERCURIO DEL 7 DE MAYO DE 2003

El dia no pintó nada bien. Te levantas y ves que todo está nublado y te preguntas otra vez que tendrá la Astronomía para atraer las nubes... El móvil empieza a sonar y compañeros de toda la geografía te llaman. Alguno para regodearse de que tienen el cielo descubierto, pero la mayoría (mal de muchos...) para buscar con quien compartir las desgracias.

De todas formas, como el Sol aparecerá si no voy a observar (¡!) y total, ya me he pillado fiesta en la ofi, cojo los trastos y enfilo hacia el Observatorio de Can Grau, en el centro del Garraf.

Allí hay algún hueco entre las nubes, pero el viento es tan fuerte que no nos atrevemos a abrir la cúpula. Así que otra vez a improvisar. Un refractor de 100 mm. para mi amigo Tofol y un Newton de 114 para mí. Buscamos refugio del huracán detras del edificio de la cúpula y a esperar, observando con que velocidad se mueven las nubes.

¡Un hueco!!! cámara digital a pulso sobre un ocular y a disparar. La imagen reducida de arriba es una de ellas. Si pinchas en ella está a tamaño normal.

En el próximo cachito de cielo, le enchufo la cámara de video. Cuelgo de la barra del contrapeso la bolsa de la cámara con una buena piedra dentro para intentar que vibre menos. Algo saldrá. Pero con el viento y sin motor es un ejercicio de contorsionismo . De cualquier forma, por probar... También le concedo unos fotogramas a las manchas solares. Luego, con el AstroStack, superpongo y algo sale. No mucho, pero no está mal para un 114 en medio de un vendaval. En honor a la verdad, no estoy muy seguro que el granulado que se ve en la imagen de Mercurio corresponda a granulación fotosférica. Es cierto que en el vídeo se ve claramente, pero no afirmaré nada si no es en la presencia de mi abogado.

El resto es historia. De repente se puso todo blanquinoso, recogimos deprisa y corriendo y nos pasamos el resto del tiempo viendo llover, dentro de la nube. Nuestras esperanzas de ver los últimos contactos, pasadas por agua.